Falta de apoyo institucional. Acceso restringido y débil conocimiento de nuevas tecnologías.
Baja disponibilidad de soluciones de pago. Falta de acceso a una logística rentable. Excesiva carga administrativa. Capacidad limitada para gestionar solicitudes y relaciones. Baja visibilidad, falta de reputación y poca confianza. La falta de conformidad con los requisitos legales y fiscales.